Friday, December 25, 2009

Los de Arriba y Los de Abajo TV soap opera


This one was the Peruvian Soap Opera I had a very little character many years ago, in the early 90ies. This serie was the reflect of the peruvian reality those days and it was made almost in the same day.


Sunday, November 8, 2009

Marines in Action - IRAK



I have just found an interesting video about american marines in Irak. I am against the war, but it is interesting to see how the live is in a totally different country. Those guys are people like us in many cases, but the had to go to war.
On the other hand the video has a nice music soundtrack, very dinamyc and was made in a very fast and furious way.


Las 5 leyes fundamentales de la estupidez humana

A propósito de ciertas experiencia recientes y pasadas decidí averiguar cuales eran los linderos de la estupidez humana, y buscando en Internet pude encontrar un interesante post del blog de Manuel Gross al respecto de las leyes fundamentales de la estupidez. Existe mucha gente estupida, y de hecho hacen apología de su estupidez. Incluso en algunos caso se vuelve una norma la estupidez mientras que cualquier objesion se vuelve una amenaza... y la estupidez de vuelve agresiva en ese momento.


Las 5 leyes fundamentales de la estupidez humana
Enviado por Manuel Gross el
26/06/2009 a las 0:51

Carlo M. Cipolla (1922-2000) fué un importante
historiador italiano especializado en la historia de la economía. Fue un autor
prolífico, creativo y con diversidad de intereses, que se demuestra con sus
trabajos acerca de la estupidez humana, que plasmó en el libro que se reseña a
continuación, en una versión resumida realizada por el equipo de eumed.net que
publica la Enciclopedia y Biblioteca Virtual de las Ciencias Sociales,
Económicas y Jurídicas con el apoyo de la Universidad de Málaga:

Las
leyes fundamentales de la estupidez humana

Por EUMED.NET

Uno de
los trabajos más divulgados de Carlo M. Cipolla es su breve análisis económico,
demográfico e histórico de la estupidez humana que publicó en su libro "Allegro
ma non troppo" de 1988. No es su trabajo más formal, ni el mas serio, ni el que
le dio más prestigio académico, pero vamos a hacer aquí una presentación somera
de su contenido en la confianza de pueda servir de aviso al lector y contribuir
así al progreso del conjunto de la sociedad.

Las leyes fundamentales de
la estupidez humana
(basado en Cipolla (1988), Allegro ma non troppo)

Primera Ley Fundamental:

Siempre e inevitablemente todos
subestiman el número de individuos estúpidos en circulación

A primera
vista esta afirmación puede parecer trivial, o más bien obvia, o poco generosa,
o quizá las tres cosas a la vez. Sin embargo, un examen más atento revela de
lleno la rotunda veracidad de esta afirmación. Cipolla considera que por muy
alta que sea la estimación cuantitativa que se haga de la estupidez humana,
siempre quedaremos sorprendidos de forma repetida y recurrente por el hecho de
que:
a. personas que uno ha considerado racionales e inteligentes en el
pasado resultan ser inequívocamente estúpidas;
b. día tras día, con una
monotonía incesante, vemos cómo entorpecen y obstaculizan nuestra actividad
individuos obstinadamente estúpidos, que aparecen de improviso e inesperadamente
en los lugares y en los momentos menos oportunos.

La Primera Ley
Fundamental impide la atribución de un valor numérico a la fracción de personas
estúpidas respecto del total de la población. Cualquier estimación numérica
resultaría ser una subestimación. Por ello en las líneas que siguen se designará
la proporción de personas estúpidas en el seno de una población con el símbolo
σ.

Segunda Ley Fundamental:

La probabilidad de que cierta
persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa
persona.

No todos los humanos son iguales ya que unos son más estúpidos
que otros. Según Cipolla, el grado de estupidez viene determinado genéticamente
por la naturaleza pero no está asociado a ninguna otra característica de raza,
sexo, nacionalidad o profesión.

El profesor Cipolla realizó amplios
estudios demográficos con muy diversos sectores de la población. Inicialmente
afirma haber comprobado que entre los trabajadores "de cuello azul" existía una
fracción σ de estúpidos y que esa fracción era mayor de lo que esperaba, con lo
que se confirmaba la primera Ley. Sospechando que podía deberse a falta de
cultura o a marginalidad social estudió muestras de trabajadores "de cuello
blanco" y a estudiantes, comprobando que entre ellos se mantenía la misma
proporción. Más sorprendido aún quedó al medir el mismo parámetro entre los
profesores de universidad. Decidió por tanto expandir sus estudios hasta la
élite de la sociedad, los laureados con el Premio Nobel. El resultado confirmó
el poder supremo de la naturaleza: una proporción σ de laureados con el Nobel
son estúpidos.

Tercera Ley Fundamental (o de Oro):

Una persona
estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin
obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas.

El análisis de costes y beneficios de Carlo M. Cipolla permite
clasificar a los seres humanos en cuatro tipos de personas, cada uno de los
cuales ocupa un cuadrante en un sistema de coordenadas. Si representamos en el
eje de abcisas el beneficio, positivo o negativo, que obtiene el individuo y en
el eje de ordenadas el beneficio (+) o coste (-) que causa a los demás, podemos
definir y estimar las coordenadas de los siguientes tipos:
• Desgraciado
(D): aquel que se causa un perjuicio a sí mismo, beneficiando a los demás.

Inteligente (I): aquel que se beneficia a sí mismo, beneficiando a los demás.
• Bandido (B): aquel que obtiene beneficios para sí mismo, perjudicando a
los demás.
• Estúpido (E): aquel que causa pérdidas a otros, perjudicándose
a la vez a sí mismo.

Distribución de Frecuencia

La mayoría de
los individuos no actúa consistentemente. Bajo ciertas circunstancias una
persona puede actuar inteligentemente y en otras actuar como desgraciado. La
única importante excepción a esta regla es la de las personas estúpidas que
normalmente muestran una fuerte tendencia hacia un comportamiento estúpido en
cualquier actividad o empresa. Para los demás, podremos calcular su posición en
el eje de coordenadas del gráfico 1 como una media de los resultados de sus
acciones en términos de costes y beneficios causados sobre sí mismos y sobre los
demás. Esta posibilidad nos permite hacer la siguiente digresión:

Consideraremos un "bandido perfecto" aquel que mediante sus acciones
obtiene para sí mismo un beneficio igual al coste que origina en los demás. Es
el caso del ladrón que roba a otro cien euros sin causarle ningún coste
adicional. Esta situación puede ser definida como un "juego de suma cero" en el
que el conjunto de la sociedad ni gana ni pierde. El "bandido perfecto" quedaría
representado en el eje de coordenadas del gráfico 2 sobre la línea OM que
bisecta el cuadrante B.

Sin embargo los "bandidos perfectos" son
relativamente escasos. Es más frecuente que haya "bandidos inteligentes" (Bi)
que obtienen más beneficios que los costes que causan, o "bandidos estúpidos"
(Be), que para obtener algún beneficio causan un coste alto a los demás.

Desgraciadamente los bandidos que permanecen por encima de la línea OM
son relativamente poco numerosos. Es mucho más frecuente el individuo Be.
Ejemplo de este último puede ser el ladrón que destroza los cristales de un
coche para robar su radio o el que asesina a alguien para irse con su mujer a
pasar un fin de semana en Montecarlo.

El poder de la estupidez

Los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables
les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido. Una persona
inteligente puede entender la lógica de un bandido. Las acciones de un bandido
siguen un modelo de racionalidad. El bandido quiere obtener beneficios. Puesto
que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener
beneficios para sí procurando también beneficios a los demás, deberá obtener su
beneficio causando pérdidas a su prójimo. Ciertamente, esto no es justo, pero es
racional, y siendo racional, puede preverse. En definitiva, las relaciones con
un bandido son posibles puesto que sus sucias maniobras y sus deplorables
aspiraciones pueden preverse y, en la mayoría de los casos, se puede preparar la
oportuna defensa.

Con una persona estúpida todo esto es absolutamente
imposible. Tal como está implícito en la Tercera Ley Fundamental, una criatura
estúpida nos perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y
lugares más improbables y más impensables. No existe modo racional de prever si,
cuando, cómo y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a
un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.

Puesto que las
acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad,
es lógico pensar que tienen todas las de ganar porque:

a. generalmente
el ataque nos coge por sorpresa.
b. incluso cuando se tiene conocimiento del
ataque, no es posible organizar una defensa racional porque el ataque, en sí
mismo, carece de cualquier tipo de estructura racional.

El hecho de que
la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente
erráticos e irracionales, no sólo hace problemática la defensa, sino que hace
extremadamente difícil cualquier contraataque. Y hay que tener en cuenta también
otra circunstancia: la persona inteligente sabe que es inteligente; el bandido
es consciente de que es un bandido y el desgraciado incauto está penosamente
imbuido del sentido de su propia candidez. Pero al contrario que todos estos
personajes, el estúpido no sabe que es estúpido y esto contribuye en gran medida
a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su poder devastador.

Cuarta
Ley Fundamental:

Las personas no estúpidas subestiman siempre el
potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial,
olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar y circunstancia, tratar
y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un
costosísimo error.

No hay que asombrarse de que las personas
desgraciadas e incautas, es decir, las que en los gráficos 1 y 2 se sitúan en el
cuadrante D, no reconozcan la peligrosidad de las personas estúpidas. El hecho
no representa sino una manifestación más de su falta de previsión. Pero lo que
resulta verdaderamente sorprendente es que tampoco las personas inteligentes ni
los bandidos consiguen muchas veces reconocer el poder devastador y destructor
de la estupidez. Es extremadamente difícil explicar por qué sucede esto. Se
puede tan sólo formular la hipótesis de que, a menudo, tanto los inteligentes
como los bandidos, cuando son abordados por individuos estúpidos, cometen el
error de abandonarse a sentimientos de autocomplacencia y desprecio en lugar de
preparar la defensa y segregar inmediatamente cantidades ingentes de adrenalina
ante tamaña situación de peligro.

Uno de los errores más comunes es
llegar a creer que una persona estúpida sólo se hace daño a sí misma, pero esto
no es más que confundir la estupidez por la candidez de los desgraciados.

A veces hasta se puede caer en la tentación de asociarse con un
individuo estúpido con el objeto de utilizarlo en provecho propio. Tal maniobra
no puede tener más que efectos desastrosos porque:


a) está basada en
la total incomprensión de la naturaleza esencial de la estupidez y

b) da
a la persona estúpida la oportunidad de desarrollar sus capacidades aún más allá
de lo originalmente supuesto. Uno puede hacerse la ilusión de que está
manipulando a una persona estúpida y, hasta cierto punto, puede que incluso lo
consiga, pero debido al comportamiento errático del estúpido, no se pueden
prever todas sus acciones y reacciones y muy pronto uno se verá arruinado y
destruido sin remedio.

A lo largo de los siglos, en la vida pública y
privada, innumerables personas no han tenido en cuenta la Cuarta Ley Fundamental
y esto ha ocasionado pérdidas incalculables.


Macroanálisis y Quinta
Ley Fundamental:

La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa
que existe.

Las consideraciones finales de la Ley cuarta nos conducen a
un análisis de tipo "macro", según el cual, en lugar del bienestar individual,
se toma en consideración el , definido, en este contexto, como la suma
algebraica de las condiciones del bienestar individual. Es esencial para
efectuar este análisis una completa comprensión de la Quinta Ley Fundamental. No
obstante, es preciso añadir que de las cinco leyes fundamentales, la Quinta es,
de largo, las más conocida.

El corolario de la ley dice así: El estúpido
es más peligroso que el bandido.

La formulación de la ley y el corolario
son aún del tipo "micro". Sin embargo, tal como hemos anunciado anteriormente,
la ley y su corolario tienen profundas implicaciones de naturaleza "macro". Si
todos los miembros de una sociedad fuesen bandidos perfectos, la sociedad
quedaría en una situación estancada pero no se producirían grandes desastres.
Todo quedaría reducido a transferencias masivas de riqueza y bienestar. Pero
cuando los estúpidos entran en acción las cosas cambian completamente. La
personas estúpidas ocasionan pérdidas a otras personas sin obtener ningún
beneficio para ellas mismas y, por consiguiente, la sociedad entera se
empobrece.

El gráfico 3 muestra un sistema de clasificación simple entre
las acciones que causan beneficio o perjuicio a la sociedad como un todo. Toda
actividad representable a la derecha de la línea NOM implica una redistribución
con beneficio social neto, mientras que las actividades que caen a la izquierda
o debajo de dicha línea implican pérdidas sociales netas.

El profesor
Carlo M. Cipolla, erudito historiador que ha investigado intensamente la
sociedad clásica romana, la sociedad medieval y muchas otras de la antigüedad,
está perfectamente cualificado para afirmar, como hace, que el coeficiente σ es
una constante histórica. ¿Por qué entonces unas sociedades prosperan y otras
entran en decadencia? Depende exclusivamente de la capacidad de los individuos
inteligentes para mantener a raya a los estúpidos.

Más aún: en las
sociedades en decadencia, el porcentaje de individuos estúpidos sigue siendo
igual a σ; sin embargo, en el resto de la población Cipolla observa, sobre todo
entre los individuos que están en el poder, una alarmante proliferación de
bandidos con un elevado porcentaje de estupidez. Y entre los que no están en el
poder, un igualmente alarmante crecimiento del número de los desgraciados
incautos. Tal cambio en la composición de la población de los no estúpidos es el
que refuerza inevitablemente el poder destructivo de la fracción σ y conduce al
país a la ruina.

Saturday, October 24, 2009

El diario de Natalí

Hacía mucho calor alli dentro en comparación con lo que sus rosadas mejjillas, adornos en su palido pero aún infantil rostro, sintieron al esta fuera. El tren iba rápido con dirección a Berna. El tema con Poly era que no había planificado esa visita en ningún momento pero debía hacerla.

En Londres, su ciudad natal, conoció a Natalí Carter; que al igual que Penn, era de madre peruana, aunque educada en Israel, específicamente en Tel Aviv.

Mientras miraba los blancos prados a través de las ventanas del tren, Penn no podía evitar pensar en el diario de Natalí, su enigmático contenido la traía muy preocupada y desconcertada.



Ella misma visitó su triste entierro, aquel frio 22 de diciembre del año 2006. Habló con su madre, habló con sus hermanos; ella misma se despidió de su amiga entre sollozos y lágrimas. Nada parece tener sentido ahora.



Berna es fria, pero tiene un aire indescriptiblemente atractivo. Su carácter bucólico la hace ideal para disipar ideas y reconstruirlas.

Pero que pasó realmente, qué fue lo que sucedió con Natalí. Ellá misma vio sus fotos con Scott, el novio irlandes de intercambio. La foto fechaba el 2 de enero del 2007. Conoció a sus vecinos el Zurich, en la calle Dachlernstrasse, vio su departamento, converso con sus vecinos.

El tren llega a la estación del centro de Berna. Frio día, pero no tanto como sus pensamientos; aquellos que asaltaban su mente... que pasó realmente. Poly vio su cuerpo, tendido en el ataud de ébano especialemente diseñado para Natalí.

Subir las escaleras de ese viejo edificio, probablemente el mas viejo de Berna, el más viejo de Suiza.

El diario de Natalý dice que viajo en el 2008 a Lima. Efectivamente, el pasaporte tenía los sellos de las entradas y salidas del Perú. Conversó con sus amigos peruanos, los del Británico, los de Cayetano... todos con fotos de ella en fiestas, en facebook, en todos lados. Nunca nadie le comentó nada de su entierro en Londres... Obvio que no. La tenían al frente.

Hace mucho frio en Berna... menos 15 grados. La nieve cae en la ciudad. Y la calefacción esta averiada. Nadie habita ya el edificio. Ella vino a vivir a inicios del 2009 a este edificio, de acuerdo al contrato de alquiler. Según su diario, ella "prefería los lugares bucólicos, y ese edificio era ideal".

La noche avanza de forma irrefrenable. El viejo reloj cucu hace un solo en medio de la ausencia de sonido. La sala casi oscura, a no ser por la luminaria que cuelga del techo alto. Piso de madera crujiente. Muebles viejos. Ropa femenina.

Ella viajaría desde Alemania hacia Suiza un día como hoy. De acuerdo a su diario Natalí tuvo un retrazo de una hora en el tren de Zurich a Berna, inmediatamente después que Natalí tomo el suyo. Es exacto. El diario no miente, y de hecho habla de la nieve, y su malestar con el clima.

Hace más frio. Poly siente mucho frio. El reloj cucu marca las 11.55 pm. Según el diario de Natalí, ella llegaría a su departamento a las 00.00 horas. de un 28 de octubre. Hoy es 27 de octubre y son las 11.58 pm. Poly la espera. El diario termina en este capítulo. Poly escucha pasos. Alguien sube la escalera. El cucu marca las 00.00 horas. La puerta se abre. És ella...

Sunday, October 18, 2009

Some videos I was checking out while surfing on the net. The first of them is Argentinian Ataque 77 which is a mix of pop punk





This one is wild teen punk's Los Saikos.

Saturday, October 17, 2009

Camila decide Amar

Camila ha celebrado ya navidades 24 veces desde que nació hace 24 años. Camila estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad San Martín de Porres, y nunca pudo desarrollar lo aprendido en la práctica profesional. Camila se frustra, Camila se deprime, Camila quiere morir.
Camila se enamora hace tres años. Pero se desenamora hace dos. Cuando Camila se enamora, lo hace con contrato. Un contrato con sus adentros. Una complicidad con ella misma, en la que ella establece que una traición se paga otra traición. La felonía se responde con otra felonía. Y las probables chaturas morales de su compañero de turno merecen respuestas igual de chatas, igual de inmorales.
Camila sufre por desamor. Camila se alegra por conseguir trabajo. Camila se desequilibra. La vida de Camila sube y baja emocionalmente de sima a cima. Y Camila mira la calle, la atolondrada avenida Aviación repleta de combis, taxis, luces sin sentido que la llevan a su casa.
Camila pierde el trabajo. Camila está bien con su novio. Camila pelea con él. Él tiene otra; la madre de su hijo. Él dice: "ella me busca". Ella no le cree. Ella llora de nuevo. Ella termina con él.
Camila se deprime. Las pastillas no ayudan, la medicina aintidepresiva ya no es efectiva. Nada la alegra, nada la motiva, nada la ilusiona.
Ella viaja a España. Su hermana se casa. Su vida cambia. Así es Europa, así es España, así es Madrid.
Camila vuelve a Perú. Camila se enamora de España. Camila no tiene trabajo aún; ya no le importa. Busca novio en Internet. Camila consigue novio en Internet. Él es español, es mayor que ella, pero es español y ella quiere volver a España.
Camila se enamora de sus manos, de sus ojos, de su cabello y de su boca. Camila se enamora de sus besos; aunque sean imaginarios, virtuales, irreales... promesas al viento.
Para Camila él es el amor de su vida. ¿Para él? Quién sabe. Ella le dedica estados en el messenger; le regala frases en Facebook; rompe con su pasado; manda a la mierda a sus amigos y a sus enemigos. Ella sabes que no los verá cuando se vaya a España.
Camila construyó un palacio imaginario; una constelación ficticia; una epifanía fantástica. Camila lo ama, o por lo menos eso cree. Esta deseperadamente enamorada. ¿Él? sólo él lo sabe.
Camila ya no me habla. Camila no es mi amiga. Yo sí lo soy de ella. Camila no se llama Camila; probablemente ella lea esto. No importa.

Thursday, October 15, 2009

La segunda guerra mundial según Facebook